Testimonio_Cavernoma_Cerebral_M_Luisa

Testimonio Cavernoma Cerebral: M. Luisa

Cuando cumplí 40 años pensé que todo era fantástico en mi vida, salvo por el horario laboral, no podía quejarme, un marido y una hija adorables, una familia cercana, buenos amigos…

Nada me hacía pensar que el 04 de junio de 2018 se iba a convertir en el peor día de mi vida.

15 días antes de esta fecha mi cuerpo me decía que algo estaba pasando, pero no presté atención al entumecimiento del brazo derecho (posible síntoma del tunel metacarpiano me dijeron, hasta las pruebas me hicieron y dieron negativo) a los mordiscos contínuos en la boca, a los dolores de cabeza (migrañas que a los 16 años alguien me diagnosticó) ni a la dificultad para hablar, pensaba “Marisa, eso es el no parar de todo el día, una pastilla y se pasa” pero no era tan simple.
El día fatídico, mi pareja se alarmó al no entender mis frases y me convenció para ir a urgencias al Hospital Universitario Puerta de Hierro. Fue llegar y empezó la preocupación…nivel 1 de urgencia decían los médicos, no es periférico, es central, palabras que resonaban en mi cabeza y que provocaron una cascada de lágrimas en mi, no entendía nada de lo que pasaba y cuando me quise dar cuenta tenía a 5 personas despojándome de la ropa, poniendo vías y llevándome a realizar un tac. Fueron los minutos más largos de mi vida, pensaba en mi hija ¿la vería crecer? ¿qué me pasaba? veía a mi pareja descompuesto y sin nadie en quien apoyarse, es recordar esa situación y mis ojos se desbordan con lágrimas.
Cuando se acerca la neurocirujana para dar el diagnóstico inicial todo eran preguntas que no sabía el motivo de las mismas ¿dónde vives? ¿cómo te llamas? y

“María Luisa, tienes un coágulo en el cerebro y una hemorragia. Creemos que puede ser por una lesión cerebral que se llama cavernoma, pero no lo podemos asegurar hasta que se reabsorba la sangre y el coágulo desaparezca. Vamos a ingresarte unos días y te pondremos un tratamiento para que baje la hinchazón del coágulo. No podemos saber a ciencia cierta que hay debajo”

El miedo, terror se apoderó de mi ¿caver qué? y en ese momento empezó la busqueda en internet…
Tras una semana en el hospital con tratamiento de corticoides y una resonancia, se confirmó el diagnóstico del cavernoma en la zona prerrolándica, zona de difícil acceso y que hace imposible la operación.
Finalizado el verano, durante el cual tuve que visitar las urgencias varias veces por diversos síntomas nuevos, me realizaron otra una resonancia y acudí al neurocirujano. El cavernoma seguía ahí, no se por qué pensaba que iban a decirme que por arte de magia habría desaparecido, pero no. La parte buena que había disminuido y que se suponía que tenía el tamaño de antes del macrosangrado. “No vamos a hacer nada. Es muy arriesgado operar. Haz vida normal y si tienes algún síntoma extraño o como los del día del sangrado ve a urgencias”
¿Vida normal?¿Y eso como se hace sabiendo que mi cerebro tiene un ocupa y que es imposible echarlo? Seguramente que todos los que estáis en esta situación vivís con el miedo diario, analizando cada síntoma nuevo que aparece.
Hoy, 3 de abril de 2019, sigo con limitaciones. Continúo con el brazo entumecido y teniendo que prestar atención a los materiales que cojo para evitar que se caigan. Me cuesta escribir con boli, pelar alimentos, coser ropa y los dolores de cabeza son diarios con alta intensidad, completándolo con que a última hora del día se me traba la lengua. Lo que se dice vida normal pues como que no hacemos ¿verdad?

Muchas veces oímos a alguien decir la frase “el día que me pasó… vi la vida de otra manera” y aunque suena a tópico es cierto y desde ese 04 de junio de 2018 me esfuerzo por ver lo importante de las situaciones, no prestar atención a lo que no me aporta nada e intento vivir el presente, aunque siempre estando alerta.
Un abrazo


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